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:: SAN TIRSO DE ABRES
Puerta de Asturias. Es el concejo más occidental
de los asturianos, fronterizo al norte y al sur con los municipios gallegos de Trabada
y A Pontenova. Tiene una extensión aproximada de 31 km² y una población que ronda los
600 habitantes.
Se asienta sobre un valle al que mansamente divide el curso del río Eo, caracterizándose por su suavidad orográfica. Las formas llanas
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y escasamente abruptas encuentran su máxima altitud en el Pico Xunqueira, en el límite con Taramundi 664m., hallándose la cota mínima en la ribera del río con 10m. Es el concejo de menor altitud media de la comarca, la mitad del mismo se encuentra por debajo de los 200 m. sobre el nivel del mar.
El clima es benigno, con veranos no muy calurosos e inviernos de poco rigor, gracias a la proximidad del mar que aporta influencias oceánicas.
La presencia de la huella histórica es una constante en este municipio. El
Monte Xunqueira cuenta con restos del Paleolítico Superior, mientras que en la
Edad del Bronce (300 a.C), tiene la excelente muestra del necrópolis tumular
de O Couzogordo, una especie de gran cementerio megalítico ubicado en las
sierras surorientales. Encontramos documentandos tres castros (ubicados en colinas
fácilmente defendibles y con buena visibilidad): Croas de Castro, Croas de Eilale y Salcido.
El monasterio de Meira (Lugo), otorga carácter jurídico a los pobladores del municipio
en 1.238, a través de una Carta Puebla que hoy se considera documento fundacional de San Tirso de Abres.
El siglo XIX fue escenario del esplendor del concejo, que llegó a ser uno de los más industrializados
de la comarca. Contaba con un telar que daba trabajo directa e indirectamente a mas de cien empleados
y un comercio floreciente. A ello se sumó el descubrimiento de mineral de hierro en la cuenca del Eo,
que impulsó al industrial vasco Julio Lazúrtegui a la creación de una sociedad (Sociedad Minera de
Villaodrid) y a la construcción de un ferrocarril que llevaría el mineral de hierro hasta el puerto
de Ribadeo y desde allí a los principales puertos Británicos, Belgas y Alemanes. Al calor del ferrocarril
nacerán grandes proyectos, como la fábrica de óptica del indiano Pedro García López -truncada por la
guerra civil- y las minicentrales eléctricas, que aún aprovechan la fuerza del Eo.
Hoy en día San Tirso de Abres es un concejo que basa su economía en el sector primario, con una
clara vocación forestal, una ganadería que se orienta a la producción de leche y una agricultura
que se beneficia de la fertilidad de las vegas del Eo para la producción de fabas y hortalizas.
El Eo es protagonista, porque modula el paisaje y porque es fuente de riqueza natural y piscícola
(cuenta con varios cotos salmoneros) y foco de atracción para la creciente industria turística.
El municipio recupera su memoria homenajeando al ferrocarril, importante medio de comunicación
socioeconómica que dejó una gran impronta de la que se puede disfrutar a lo largo de la ruta del
ferrocarril, que unida a la belleza paisajística ofrece importantes muestras de arqueología industrial.
El Llano, es la capital del concejo y principal núcleo de población, aquí encontramos el ayuntamiento,
la piscina y los principales servicios del municipio. La Iglesia parroquial de San Salvador,
la capilla de San Juan y el palacio de los Condes de Altamira, conocido popularmente como "El Pacio".
Otros enclaves de interés en el municipio son La Antigua, Solmayor, Goje, Vilela y
Lourido, en donde
podemos encontrar un taller de cestería artesana.
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